PERÚ · COSTA SUR Y SELVA

El desierto y la selva, a un vuelo de distancia

La costa sur guarda dunas, líneas milenarias y colonias de lobos marinos a menos de tres horas de Lima. La selva amazónica en Tambopata, resguarda guacamayos, lobos de río y comunidades que siguen viviendo del bosque. Dos paisajes opuestos, y los dos también, Perú.

EL DESIERTO

Donde el desierto llega al mar

Entre islas con fauna marina, dunas de más de cien metros y geoglifos milenarios, la costa sur concentra algunos de los paisajes más singulares del país.

— Las líneas de Nazca

Sobrevolar las Líneas de Nazca permite apreciar la verdadera escala de uno de los grandes enigmas arqueológicos de Perú. Trazadas en el desierto hace más de 1.500 años, algunas figuras complejas —como el colibrí o la araña, solo se distinguen completas desde el aire. Muchas otras líneas y geoglifos se pueden ver desde las colinas cercanas o desde la torre de observación en la carretera Panamericana Sur.

— Islas Ballestas

Frente a Paracas, reúnen tanta vida marina que un paseo en bote alcanza para ver lobos marinos, pingüinos de Humboldt y bandadas de aves guaneras. Todo a menos de tres horas de Lima.

— Huacachina

Un oasis real: una laguna rodeada de dunas en medio del desierto de Ica. Desde ahí salen los buggies que suben dunas de más de cien metros, y al final del recorrido se puede hacer sandboard con la luz baja del atardecer. Un lugar soñado.

— El pisco

El destilado de uva peruano hecho en esta región tiene denominación de origen protegida. Un pisco sour bien logrado no sabe a alcohol ni a azúcar: la clave está en el equilibrio entre el limón, la clara de huevo batida y el amargo de angostura al final.

LA SELVA

La Amazonia peruana, de cerca

La amazonia es una selva majestuosa que ocupa hasta el 60% de la superficie del país. Es una de las zonas con mayor biodiversidad del planeta y conocerla es un continuo descubrimiento.
En Tambopata, el bosque se ve desde el río, con guías que conocen cada collpa y cada comunidad que lo habita. 

— Tambopata

Decenas de guacamayos se juntan cada mañana en paredes de arcilla junto al río —las collpas—, en uno de los espectáculos de color más grandes de Tambopata. Ahí también viven lobos de río gigantes, de más de metro y medio.

— La comunidad Ese Eja de Infierno

Cerca de Puerto Maldonado, la comunidad nativa Ese Eja de Infierno coadministra un lodge dentro de su propio territorio. Los guías que acompañan a los visitantes por el bosque son miembros de la comunidad, y parte de lo abonado vuelve directamente a esas familias.

PERÚ

De día, dunas y silencio.
Un vuelo después, el verde y el sonido del bosque.